Los dos polos de Manhattan

Saben mis alumnos (se lo explico todos los años) que un dipolo eléctrico es el conjunto formado por dos cargas eléctricas iguales pero de signo opuesto situadas muy cerca una de otra. El concepto puede parecer muy abstracto pero es aplicable a multitud de situaciones de la física. El corazón, por ejemplo, se comporta como un dipolo durante el latido 🙂 .

Grand_CentralTambién es aplicable a multitud de situaciones de la vida. De la vida de las ciudades, por ejemplo. Manhattan también es un dipolo. Es muchos dipolos, en realidad. Siempre pienso que la mejor metáfora de la bipolaridad de Manhattan es la Grand Central Terminal, esa inmensa y sobrecogedora estación de tren situada en el corazón de la isla. El inmenso vestíbulo central representa la riqueza: el techo azul con la representación de las constelaciones, las paredes de mármol ribeteadas con virutas doradas, las altísimas y ornamentadas ventanas por donde se filtran los rayos de sol, los enormes pasajes que comunican las diferentes zonas de la estación y – no podía faltar – la gigantesca bandera de barras y estrellas planeando sobre las cabezas de los viajeros. A través de las puertas numeradas que dan al vestíbulo se accede a los andenes, y el umbral de cada una de esas puertas separa la opulencia de la pobreza: los andenes son sucios, oscuros, húmedos, viejos, incómodos, incluso peligrosos para transitar.

Solo unos centímetros separan los dos mundos de Manhattan: el de los ricos y el de los pobres. El de los winners y el de los losers. Siempre me ha asustado esa clasificación de las personas que hacen en este país: o eres un ganador, o eres un perdedor. En Grand Central puedes pasar de un lado al otro las veces que quieras, pero en la vida real hay una barrera casi infranqueable.

Wall_StreetAyer me volví a topar con uno de los dipolos de Nueva York – éste menos metafórico – mientras paseaba por el sur de Manhattan. Pasé por Wall Street a la hora en la que los brokers de la Bolsa se apresuran a abandonar la parte sur de la ciudad para disfrutar del resto del día en sus mansiones de 5 millones de dólares. La noche anterior había vuelto a ver “El Lobo de Wall Street” y ahora me encontraba con decenas de Jordan Beltfords de carne y hueso que despedían el tufo avaricioso y mezquino de los winners.

Seguí caminando (huyendo del polo negativo de la ciudad) y mis pasos me guiaron hasta Washington Square. Todos tenemos en cada ciudad que conocemos una plaza preferida: la mía, en Nueva York, es ésta. Allí termina la 5ª Avenida y comienza el Greenwich Village y en su césped y en sus bancos se dan cita cada tarde intelectuales, pintores, cantantes callejeros, malabaristas, estudiantes universitarios, paseantes sin rumbo, inconformistas y marginales. Siempre me ha encantado ese ambiente donde una chica lee un libro mientras una pareja en celo se besa (luchando para no meterse mano en público) y una Janis Joplin frustrada canta “Bobby McGee” con su vieja guitarra.

hungMe senté en un banco de la esquina norte de la plaza, y me fijé en un chico de veintipocos años que tocaba un extraño instrumento con forma de platillo volante que yo no conocía. Después me explicó que se llama Hung Drum y que tiene una historia muy peculiar. El sonido (melódico y relajante) me hipnotizó y durante los minutos (¿o fueron horas?) en los que perdí la noción del tiempo escuchando aquel prodigio sentí como toda la negatividad con que Wall Street me había contaminado salía por todos los poros de mi cuerpo, describía un invisible tirabuzón en el aire y entraba por los orificios de aquel instrumento, dentro del cual las cargas positivas que allí anidaban aniquilaban a las negativas que salían de mi cuerpo y me devolvían la paz que transmite esa bendita plaza en las tardes soleadas de Junio.

Anuncios

10 thoughts on “Los dos polos de Manhattan

  1. Yo no sabía que es un dipolo eléctrico primo… Sorry! Pero ha sido la mar de didáctico… Precioso artículo desde NY, me alegro de que la música te rescatara de la imagen de la ambición humana. Besos desde UK

  2. Tampoco yo sabia el significado de dipolo . No habia tanta obviedad por lo visto. Muchos me habian hablado de la profunda contradiccion social hallada e N.York, pero nadie devforma tan poetica como tu. Gracias, Chema.

    • Aquí estoy, Verónica, corporecido (¿cómo carajo se dice?), agradecido y emocionado :-). En cuanto tenga tiempo te contesto como es debido (“como dios manda”, decía mi abuela…). ¡¡Y felicidades por tu premio!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s