Nos espían

Snowden tenía razón: nos espían. Lo sé porque anoche entraron en mi mundo virtual.

Esta mañana, cuando abrí el correo, noté algo raro. Había letras (incluso palabras completas) fuera de su sitio. Donde debía decir, por ejemplo, “En cuanto tengas claras las fechas y horarios, dímelo y así me organizo“, ahora decía “cuanto tegnas En claras las fehcas y dímelo, y así me hoariors organizo“. Donde antes rezaba “Te confieso que es mi deseo no cumplido desde que tenía 16 años“, ahora se leía “Es deseo 61 foncieso no te cuplimdo mi desde lso“. Estaba claro que alguien había registrado mis correos y había tratado de dejar todo como estaba, pero sus descuidos le(s) delataban.

También encontré palabras que no eran mías. ‘Ultílogo‘, por ejemplo, o ‘macasar‘: yo nunca las he pronunciado, y mucho menos las he escrito. Ni siquiera sé lo que significan. Todo apunta a que se las confiscaron a otro espiado y se las dejaron olvidadas en mi correo de gmail…

Entré entonces en Facebook y comprobé que mi muro había sido forzado. Había dos agujeros (probablemente hechos con un taladro virtual) y la manita del “Me gusta” estaba torcida: el dedo apuntaba ligeramente hacia la derecha. No lo dejaron exactamente como estaba, y yo soy muy observador…

letras-rotas

Entré después en mi disco duro y eso fue peor. Abrí varios ficheros y me encontré un espectáculo dantesco: todas las letras estaban tiradas por el suelo. Aparecían amontonadas en la parte inferior de la pantalla, unas encima de otras, sin orden: no podían leerse palabras y mucho menos frases con sentido… Se ve que habían salido corriendo y en su huida no les dio tiempo a recogerlo todo.

En otro fichero, las óes estaban abiertas. Probablemente buscaban droga, que es lo único que se puede esconder dentro de una O (al menos en una o minúscula). También vi alguna pe abierta. Eso no fue lo peor: en la parte inferior del palo horizontal de una hache, adherido con pegamento cibernético, encontré un cibermicrófono (por eso estoy ciberhablando bajito…), y además faltaban todas las zetas. Estoy seguro que han encontrado algo sospechoso en ellas y se las han llevado para analizarlas…

En un archivo PDF, se notaba a la legua que habían forzado los paréntesis. Sin duda querían saber lo que había dentro. No debieron encontrar nada sospechoso porque el contenido estaba intacto, pero en una frase se olvidaron de volver a colocar el paréntesis de cierre y eso les delató. Ahora la pobre frase se siente desparramada y se me ha quejado. El problema es que no encuentro el paréntesis que falta, así que la llevaré a urgencias para que al menos le suturen unos puntos (o, en su defecto, unas comas).

Pues sí: me han espiado. Pero no han encontrado lo que buscaban porque no han sabido dónde mirar. No escondo nada en las óes, ni en las pes, ni en las zetas ni entre paréntesis. Ahí no está lo esencial. No se les ha ocurrido buscar donde debían, donde se guardan las cosas importantes, donde se esconden los secretos: no han mirado detrás de los puntos suspensivos…

suspensivos

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14 thoughts on “Nos espían

  1. Jaja que paranoia!
    Me ha encantado el relato de tus espías. Lo cierto es que eran un poco torpes ellos …anda que no mirar en los puntos suspensivos… Tal vez intuyeron que tras ellos hay un mundo abierto a la imaginación del lector y tal vez eso les haya perturbado.
    Muy bueno! Un abrazo.

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